1. La pintura. Elige la elaborada a base de agua, porque es ideal para superficies alcalinas (concreto, ladrillo, etc.). Es de secado rápido y solo debe esperar de tres a seis horas para repintar.

2. Hora de probar. Antes de seleccionar el color, compra una mínima cantidad del matizado y pruébalo en uno de los muros, a fin de observar cómo se aprecia realmente con la luz interior.

3. La iluminación. Asegúrate de que el espacio que vas a intervenir esté bien iluminado, porque solo así podrás ver los errores que cometas y podrás corregirlos a tiempo.

4. Preparación. Antes de la aplicación, limpia la pared con agua y esponja. Si tiene manchas por humedad, retíralos con una espátula. En caso de grietas, rellénalas con masilla y lija la zona afectada.

5. Delimitar. Utiliza una cinta blanca de papel para cubrir los marcos de las ventanas, puertas, bordes del techo y zócalos. Así lograrás un acabado impecable.

6. Larga duración. Para lograr una mayor adherencia de la pintura, aplica primero una mano de fijador o sellador. Deberás esperar de 24 a 48 horas para que seque bien.

7. Lo más adecuado. Empieza por pintar los bordes que limitan con el techo y los zócalos con una brocha. Después utiliza libremente el rodillo en toda la pared.

8. La técnica “w”. Carga el rodillo con una gran cantidad de pintura y dibuja una ‘W’ en el muro. Esparce de arriba hacia abajo, y viceversa.

9. Segunda mano. Debes esperar a que la primera capa seque por completo. Luego carga el rodillo con menos pintura y realiza trazos verticales y constantes hasta cubrir toda la superficie.

10. Las herramientas. Lava el rodillo y las brochas con agua y detergente, y envuélvelos con papel impermeable. Si le sobra pintura, conserva el balde cerrado en un lugar fresco y seco.

 

 

 

 

Espero os haya ayudado a saber pintar como un experto.

Y podrás encontrar todo lo que necesites en tu tienda más cercana.